En aquest apartat volem destacar aquelles persones que d'alguna manera han estat o estan vinculades a Vall del Tormo i que han deixat la seva empremta personal en la història del municipi.
Evaristo Colera Soldevilla -Calaceit 1772 - la Vall del Tormo 1837-. Va estudiar primerament a les Escoles Pies d’Alcanyís i després teologia a Saragossa. Ja ordenat sacerdot des de 1798 fa de capellà primer a Favara i el 1807 a la parròquia de la Vall del Tormo, on arribarà per tal de substituir el sacerdot que va morir com a conseqüència d’unes terribles febres que van afectar la població per la putrefacció de les aigües que es van estancar a les valls que envolten la població després d’un llarg període de grans plogudes.
Colera és l’iniciador de l’arqueologia en la comarca. Investigarà en Favara el mausoleu romà i els jaciments de la Torre Cremada, les Torrases y el Mas d’en Rius, tots ells en el terme de la Vall del Tormo.Escriu sobre el Baix Aragó i les seues viles, documentant-se a partir dels seus constants viatges per tot el territori. Són treballs seus la “Rectificación de los artículos de los pueblos y de las casas notables del Partido de Alcañiz, publicados por el Diccionario Geográfico Universal y "Adiciones de los omitidos” o “Relación individual de la Agricultura, Artes y Comercios de Alcañiz y pueblos de su partido”. Va escriure un extens i interessant article sobre la nostra població publicat en el Diccionario Geográfico Universal –1834-. Va ser defensor de les idees de les Societats Econòmiques d’Amics del País que volien treure la nació del retard econòmic que patia, per això manté correspondència i relació amb les persones més progressistes i liberals de la comarca amb les quals s’identifica plenament. Va morir el 1837 quan la Vall del Tormo vivía una de les èpoques més sagnants de la història: las guerres carlines que van reduir la població i l’economía de la vila. Una gran part dels seus escrits es conserven en l’arxiu dels Escolapios d’Alcanyís.
Sobre aquest il.lustre personatge el calaceità Santiago Vidiella, pel que sentia una profunda admiració, va escriure una estensa biografia: Un rector de Valdeltormo. Vida y obra del il.lustre bajo-aragonés D. Evaristo Colera Soldevilla-1926.

Carles Sancho ens envia aquesta dedicatòria que mossèn Colera va escriure en un llibre que va regalar a un llaurador de la Vall amic seu. En la dedicatòria podem veure la seva signatura.
Agustina Bienvenida Alcover Serres
nació en Valdeltormo, Teruel, el 22 de abril de 1904.
Sus padres, Benito Alcover Dilla y Antonia Serres Boj, la
orientaron desde pequeña por las sendas de la
educación. Tras los estudios primarios en la escuela del
pueblo, inició a los 16 años la carrera de
Magisterio en la Escuela Normal de Teruel (1920-1924). Sus
brillantes notas en la gran mayoría de las asignaturas
le permitieron realizar los estudios con matrícula
gratuita. De esos años estudiantiles Bienvenida siempre
guardará un grato recuerdo.
Su relación con los seres pequeños e indefensos despertó su vocación religiosa y en 1929 ingresó en la Congregación de Religiosas Terciarias Franciscanas de la Inmaculada de Valencia, con el nombre Esperanza de Jesús, en donde desarrolló una labor humana, caritativa y docente que llevó la mayor parte de su vida especialmente en tierras americanas. Las Franciscanas de Valencia son un Instituto dedicado, desde su fundación en 1876, a la educación de ciegos y sordomudos. Supieron desarrollar el método oral con tal eficacia que alcanzó gran renombre no sólo en España, sino en el extranjero. En efecto, Chile deseaba contar con los servicios de las Franciscanas de Valencia. El 28 de julio de 1931 partió de Barcelona, con rumbo a Valparaíso, Chile, el vapor Cristóforo Colombo. En él iba un grupo de ocho religiosas, entre las que se encontraba Sor Esperanza de Jesús. Después de cruzar el canal de Panamá, llegaron a Valparaíso el 28 de agosto del mismo año. Fue un viaje muy atractivo e interesante que recogía perfectamente el espíritu humano y aventurero de un grupo de monjitas españolas en dirección a las tierras americanas.
A la fundación
del Colegio de Viña del Mar, Chile, siguió pronto la del Perú.
En ella participó también Sor Esperanza con tal eficacia y
actividad que extendió la labor franciscana por diversas
ciudades peruanas. En 1938 tuvo lugar la fundación del Colegio
de Sordomudos y Ciegos de Barranco, Lima. La guerra civil
española no impidió el desarrollo de las monjas valencianas en
tierras americanas, solamente lo retrasó momentáneamente. La
actividad de las Franciscanas y de Sor Esperanza fue creciendo
constantemente. Establecen en Arequipa el Instituto de Nuestra
Sra. del Pilar para ciegos; fundan en Huancayo la Escuela
Climática de Altura y la Escuela Normal "La Asunción"; crean en
Chaclacayo un Noviciado y el Colegio de Segunda Enseñanza "El
Rosario de Fátima"; y abren en Piura el Instituto de Nuestra
Sra. de la Paz. En todas estas labores la actividad de la Madre
Esperanza fue constante y eficaz, pues entre 1946 y 1956 fue la
superiora de la Comunidad y directora del Instituto de Barranco;
incluso en 1952 fue designada por la Madre General como Delegada
de la orden para las cosas del Perú, cargos que ocupará
hasta su
salida para dirigir la fundación de San Juan de Puerto Rico en
1956. Pero sus actividades no eran solamente dirigentes y
administrativas. Su preocupación por los mejores métodos de
enseñanza la llevaron a asistir a un curso en la Universidad
Católica de Washington y relacionarse con figuras tan
significativas del mundo sordomudístico como la famosa Hellen
Keller, quien alentó a los sordomudos peruanos con su visita.
En 1954 acompañó a la Madre General a Caracas, Venezuela, para establecer y fundar allí la Escuela de Fonoaudiología Juan Pablo Bonet. Su constante esfuerzo en favor de los carentes de oído la lleva a la creación y fundación en 1956 del Colegio de San Gabriel para sordomudos en San Juan de Puerto Rico, del que fue la primera superiora, extendiendo su incansable actividad en la fundación de la Escuela Fray Pedro Ponce de León, en la ciudad de Ponce, al sur de la isla.
La actividad de la Madre Esperanza de Jesús, aunque se desarrolló primordialmente en tierras americanas, por las que sintió especial predilección, se manifestó también en la península, desempeñando las funciones de superiora en los colegios de Málaga y Lisboa, y formando parte del elenco de varios colegios, entre los que destaca la Casa de la Vía de la Pisana, en Roma, donde el 19 de julio de 1986, un accidente fortuito acabó con su vida a los 82 años de edad y 57 de religiosa.
Su faceta como escritora
Otro aspecto de la vida de la Madre Esperanza cubre facetas tan interesantes como la investigación, preparación y publicación de la historia de las Religiosas Terciarias Franciscanas de la Inmaculada, en la que con cuatro tomos nos narra las primeras manifestaciones de la Congregación (I. Orígenes, 1974); los rasgos y el trabajo de la fundadora (II. Madre Francisca Pascual, 1975); las primeras actividades en España (III. Rompiendo las barreras del silencio, 1976); y finalmente su expansión por Hispanoamérica, Italia y la India (IV. Singladuras, 1978).
Como colofón vaya otra actividad no menos significativa: su producción literaria, tanto en prosa como en verso: dos volúmenes, titulados Vivencias y esperanzas (1977 y 1879), que con un estilo sencillo, humilde, muy franciscano y profundamente místico, guía e induce al lector a ver la mano de Dios-Amor en muchos actos vitales, y presenta, en un estilo sumamente lírico, los recuerdos que más le influyeron en su vida, de los que extraemos para esta biografía los de sus estudios turolenses y las imágenes de Valdeltormo, que siempre llevó en su corazón.
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Cuando el río viene desde
el Parrisal
las aguas del Matarraña
qué claras y limpias van
desde el mismo nacimiento
arriba en el Parrisal.
Cuando era chiquita,
chiquita,
jugaba, jugaba,
con las aguas limpias,
con las aguas claras,
de ese río que viene de
alturas,
de ese río de aguas
transparentes,
limpias, claras.
Junto a la roca del Tormo
el agua sigue corriendo
transparente, limpia y clara.
(“Junto al Tormo”,
abril 1977)
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En un remansito breve (acaeció en mi niñez)
Era yo tan pequeña,
pequeña,
era yo muy chiquita, chiquita,
cuando alegre acariciaba
en un remanso del río
sus aguas limpias y claras...
Dos peces pequeños
llegan al remanso...
Ha llegado una serpiente....
va persiguiendo los peces...
mi corazoncito pequeño,
chiquito...
no sufre el ataque...
le lanzo una piedra...
y al soltar la presa
se enfrenta conmigo,
bifurca su lengua,
expresa su rabia
y quiere decirme
que tengo la culpa
que ella fracasara...
Y en todo aquel día
ni más la serpiente
volvió por allí.
(“En la Tierra Baja”, Valdeltormo 1977)
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Textos y fotografías aportados por Conrado Guardiola Alcober.
Nació en Fuendejalón
(Zaragoza) el 19 de octubre
1913. Era el octavo hijo de León Andía Cuartero y Francisca
Labarta Oliván. El matrimonio tuvo 10 hijos, aunque 5 murieron
siendo niños por diversas enfermedades. Su infancia transcurrió
junto a sus padres y a sus cuatro hermanas: Felisa, Juliana,
Clara y la pequeña Paca, ocho años menor que Pedro León. Su
familia era muy religiosa y devota de la virgen del Castillo,
patrona de Fuendejalón, lo que ayudó a que el joven Pedro León
frecuentara la iglesia y animado por el párroco de su pueblo
comenzó sus estudios en el seminario menor de Belchite, tenía 11
años; allí estuvo hasta los 15, estudiando Latín y Humanidades.
En el cuarto curso se traslada al seminario de San Francisco de
Paula en Zaragoza ubicado en la residencia sacerdotal de San
Carlos donde permanecería hasta su ordenación como diácono en
1940. Sus años de seminarista en Zaragoza siempre han sido
recordados por mosén León con cariño, además en esa época
realizó sus estudios del conservatorio y aprendió vasco. Durante
diez años fue organista en la iglesia de San Carlos y paso la guerra civil en la
ciudad del Ebro sustituyendo al organista titular de la Basílica
del Pilar, dando clases de francés y latín.
Tras su ordenación el 17 de febrero de 1940 el arzobispado de Zaragoza le envía como sacerdote a Valdeltormo y Mas de Labrador, nombrándolo ecónomo de las dos poblaciones; ninguno de los dos pueblos tenía cura, tanto a mosén Luis Ferragut de Valdeltormo como a mosén José Pellicer de Mas de Labrador los habían matado en la guerra civil. Mosén Andía nunca pensó que su primer destino sería el definitivo y que entre estas dos poblaciones pasaría la mayor parte de su vida, a pesar de haber tenido diferentes propuestas para ser organista en Roma, el monasterio de Poblet, en la basílica del Pilar o en La Seo.
Su estancia y adaptación a la
población fue altamente positiva y al poco tiempo
compartía y alternaba su misión pastoral con su
gran vocación musical. La mayor parte de los
jóvenes cada tarde iban a la casa parroquial para
aprender música y conseguir tocar algún
instrumento, siempre de forma gratuita, nunca cobró por enseñar
música. En 1943 constituía su primera gran banda en la localidad que durante años recorrería la
provincia ofreciendo conciertos y pasacalles en celebraciones y
fiestas populares. A las bandas le
siguieron en la década de 1960 las orquestas,
formaciones musicales de moda que en aquel tiempo
amenizaban las fiestas mayores de las poblaciones vecinas y
cuyos componentes ganaron un dinero extra que a sus familias les
ayudó a vivir mejor que tan sólo con los ingresos del campo.
Todos los integrantes de aquellas orquestas (Mambo, Swing,
Creación, Los maños, Palma Balear, Constelación, etc...) habían
aprendido con el maestro Andía, quien también formó numerosas
corales parroquiales en sus cincuenta y seis años ininterrumpidos como sacerdote en la población que a
veces acompañaba al piano. A él se debe la
música del himno de Valdeltormo que compuso en 1992 y
cuya letra es obra del docente José María Palanques, además de otras numerosas
composiciones musicales. Pedro León ha sido un extraordinario
músico, compositor y pianista, alumno avanzado del músico
aragonés Ramón Borobia de quien aprendió, por ejemplo, las
nociones básicas que le ayudaron a formar la primera banda de
Valdeltormo. Pedro León
Andía Labarta dedicó
su talento a enseñar música a varias generaciones de jóvenes y convirtió a Valdeltormo en un pueblo de músicos.
Fue a mediados de
la década de 1990 cuando mosén León comenzó a tener lagunas
mentales. Gloria Ferrer, la mujer que durante tantos años le
había cuidado, también estaba enferma. El 16 de julio de 1996,
tras un grave incendio en su casa, se decidió que ambos
ingresaran en la Residencia de ancianos Santo Ángel de Alcañiz.
Allí ha permanecido hasta el día de su fallecimiento, el 17 de
marzo de 2011. Mosén León moría con 97 años de edad, era el
sacerdote de más edad del clero diocesano de Aragón. A su
funeral no faltaron los amigos, familiares y alumnos del maestro
Andía que se despidieron de él cantando y tocando sus
instrumentos, como él les había enseñado.
Los homenajes que ha recibido en Valdeltormo han sido destacados. Una de las calles del pueblo lleva su nombre. En 1990 cuando se cumplían 50 años como sacerdote en la localidad se le hizo un emotivo reconocimiento de gratitud con un gran mural de cerámica en la casa de la cultura y un gran concierto que reunió a la mayor parte de sus ex-alumnos. En el 2002 el escultor José Manuel Aragonés de la Fresneda le hizo un busto de mármol que el pasado 15 de mayo de 2010 quedó instalado en un pequeño parque del municipio, justo en la calle Mosén León; ese mismo día un pequeño grupo de sus músicos volvieron a tocarle algunas de sus piezas preferidas y se presentó una exposición sobre su vida que volvió a repetirse durante el mes de agosto y en la que se mostraron objetos personales, partituras y fotografías del sacerdote.
Pero la faceta artística de Ardid Serret no se limita sólo a la pintura, diseña todo tipo de objetos, trabaja con diferentes materiales, y últimamente una de sus creaciones más recientes es la pintura sobre seda natural, que igual utiliza para la elaboración artesanal de lámparas, como para cuadros infantiles, pañuelos o puntos de libro. Su obra ha formado parte de exposiciones y hoy es conocida tanto en España como en el extranjero.
Recientemente una editorial se ha interesado por algunos de los escritos de Josefina, porque también Ardid Serret escribe desde niña. Joseppa de las tejas verdes es el seudónimo con el que firma sus textos, entre los que destacan emotivos recuerdos de la época en la que residía con su familia en Valdeltormo.
Leer poesía de Valdeltormo.
En 2005 fue pregonera de las fiestas mayores del municipio.
Arena, madera y otros materiales componen el material de este
cuadro.
Pintada a mano sobre crêpe de seda natural.
Ilusión surrealista. Reprodución de un tapiz francés sobre ponge
de seda natural. Mientras los pies siguen el ritmo de una danza,
pasado, presente y futuro quedan encerrados en esta obra.
Reproducción del Altar de Isenhein, la obra maestra de Grüvenwal.
Pintada sobre crêpe de seda nº 14. Fue premio de honor en la
Muestra internacional de seda en Madrid. Participaron 32 países.
Nació el 24 de
noviembre de 1937, en plena guerra civil. Pasó la adolescencia
en el pueblo, en el ambiente duro, pero tranquilo, de los años
cuarenta, salpicados solamente por esporádicas actuaciones de
los maquis. Sus primeros contactos con el oficio de su padre,
herrero, pronto se vieron superados por la inclinación
prevalente de su vida: los estudios y el mundo académico. Quizás
influyera en ello la imagen de una tía religiosa que
desarrollaba por entonces su labor docente en tierras
hispanoamericanas y ciertos recuerdos bibliográficos de
familiares dedicados a la enseñanza en épocas tan lejanas como
el siglo XVIII, que conserva con verdadera ilusión.
Inició los estudios de bachillerato en el Instituto de Tortosa, continuando en los Escolapios de Zaragoza y en el Instituto Goya de la misma ciudad. Siguió con los estudios superiores en la Universidad de Zaragoza, concentrándose en las áreas Medieval y Lenguas Modernas. Como el tema de la tesis de licenciatura versaba sobre un autor nortamericano, Longfellow, estuvo dos años (1963-65) como profesor ayudante en la universidad de Rutgers. Allí pudo ver y comprobar actitudes culturales diferentes con valor verdaderamente atractivo: por ejemplo, al hacer investigaciones sobre la obra de Longfellow en Harvard, una de las mejores universidades del país, le ofrecieron espontáneamente los escritos y el diario del mencionado profesor norteamericano cuando éste visitó España durante su viaje a Europa en 1826-29. Este hecho tuvo gran impacto en el joven investigador. Fueron unos años de gran influencia por el ambiente y métodos universitarios. De regreso a España, terminó la tesis de licenciatura en 1966, y continuó con los estudios de doctorado, defendiendo la tesis doctoral en 1968. Durante estos años actuó como profesor ayudante en la Cátedra de Lengua y Literatura de la Facultad de Filosofía y Letras, regentada por el profesor Ynduráin. Pero la casualidad quiso que el director del Departamento de Lenguas Romances de Rutgers pasara entonces por Zaragoza en busca de profesores de lengua y literatura. Así, le ofreció volver a la universidad de Rutgers de la que tan buenos recuerdos tenía. La aceptación resultó en una carrera académica centrada en la mencionada institución norteamericana desde 1968 hasta el presente.
Como profesor de
lengua y literatura españolas ha impartido clases a nivel subgraduado y
graduado de todas las épocas, aunque centrado
especialmente en el periodo medieval. Sus investigaciones le
han llevado por distintos campos y áreas, pero se ha
centrado en la épica (con la publicación de dos
libros sobre los Cantares de gesta y el Romancero); en el
folclore aragonés, tanto medieval como moderno, (con
estudios sobre el tema de los Amantes de Teruel, o la
versión moderna de los Gozos de Nuestra Señora de
la Misericordia de Cretas); y en figuras representativas como
Baltasar Gracián, Antonio Fajardo y Acevedo, Juan de
Gales y Juan Fernández de Heredia (Rams de flores). Su
libro, "La verdad actual sobre los Amantes de Teruel"
(1988, con varias reediciones), recoge la situación
sobre un tema que siempre se ha vivido intensamente en la
capital turolense, pero que actualmente tiene una vigencia
extraordinaria, y al que sigue dedicándole sus
investigaciones.
En 1995 fue el pregonero de las Fiestas Patronales de agosto en Valdeltormo. Al llegar a los 65 años se jubiló de la docencia, aunque, por necesidades del Departamento de Español donde ha impartido clases durante tanto tiempo, sigue dando algún curso junto con su actividad investigadora. Está casado y tiene dos hijos: uno dedicado a la Administración de Negocios y una hija como profesora de español en la universidad de Delaware. A pesar de todos estos años de actividad en tierras norteamericanas, no ha olvidado sus orígenes y todos los veranos regresa a España, Zaragoza, Teruel y Valdeltormo, para hacer investigaciones o seguir recordando el lugar que le vio nacer, donde conserva la casa de sus padres.
Agosto 1995. Conrado Guardiola fue el pregonero de las Fiestas patronales de Valdeltormo.
De menut li ve la seva afecció per
la pintura, no obstant això durant molts anys va
treballar d'impressor per a una coneguda editorial de
Barcelona. Una invalidesa va fer que tornés amb la seva
família al seu poble d'origen: La Vall del Tormo. Des
d'aleshores, aquest home de ment inquieta no ha deixat
d'investigar, llegir i explorar aquesta terra, rica en
història i llegendes. Una vegada al poble, a poc a poc,
va anar recuperant la seva afecció a la pintura.
Primerament va començar amb dibuixos de carbó i
treballs a l´oli, però va ser des dels anys
noranta quan de forma important comença a dedicar gran part del seu
temps a pintar, sobretot els paisatges de la comarca, els
monuments dels pobles propers, els camps i, especialment,
racons de la pròpia vila que sobre la tela queden
definitivament immortalitzats davant els ulls de l'espectador.
Fernando Prades treballa ara per donar forma a una idea que li
va sorgir en una de les seues passejades diàries pels
voltants de la Vall. Mentre caminava, observant el paisatge,
se'n va acatar que el color de la terra variava. Va recollir
terres de diferents tonalitats i, en arribar a casa, les va
barrejar amb aigua, tractant d'aconseguir diferents colors. Ja
ha pintat més d'un quadre amb aquestes pintures tan
especials aconseguides de la pròpia naturalesa.
Però a més de pintar, Fernando escriu poesia,
relats i recopila infinitat de dades històriques amb la
finalitat de conèixer més a fons la comarca del
Matarranyaa.
Prades ha realitzat diverses exposicions en els pobles de la comarca del Matarranya.
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Actualitzat: 07-06-2011.