PREGÓN FIESTAS 2004 VALDELTORMO - Natalia Antón

Buenas noches.
Hoy quisiera contaros una historia. Una historia que comienza hace casi treinta años cuando todos los veranos mis padres preparaban las maletas para venir al pueblo. Aún recuerdo, como si fuera hoy, la ilusión porque llegara ese día tan esperado, las ganas de llegar al pueblo, de ver a la familia, a los amigos, las ganas de coger la bici, de corretear libre por las calles, la hora de la siesta, las tardes en el río…  pero sin duda uno de los recuerdos que a pesar de los años no se borra de mi mente es aquel mágico instante en el que llegando ya al pueblo, después de pasar Las Ventas, mi padre inventaba un juego en el que ganaba el que antes viera La Casilla. Aún hoy, cuando voy llegando al pueblo y paso Las Ventas, mis ojos se ponen a buscar a lo lejos La Casilla; ya sé que no está desde hace años, pero al doblar la última curva, juraría que aún la veo allí frente a mí, dándome la bienvenida.

Recuerdos imborrables que forman parte de mi vida, y que sé que aunque pasen muchos años seguirán conmigo. Y es que Valdeltormo, para los que vivimos fuera pero venimos cada verano, es un punto de referencia importante. No somos de donde nacemos, somos de donde el corazón nos marca, y a muchos de los que estamos hoy en esta plaza el corazón nos dice que somos de Valdeltormo, aunque no hayamos nacido aquí, y aunque tampoco vivamos todo el año en La Vall.


En época de fiestas, el pueblo se convierte en lugar de encuentros: Familiares y amigos que vienen de lejos a pasar unos días son recibidos por los que viven en Valdeltormo todo el año, y son precisamente ellos, vosotros, los que estáis en Valdeltormo no sólo en los días de sol y vacaciones sino también durante los largos inviernos, de los que depende que el pueblo sea cada vez mejor, que sus calles estén cada vez más limpias y cuidadas, que se organicen actividades durante todo el año que animen a la participación de la gente, sobre todo de los jóvenes, y por encima de todo debemos marcarnos el objetivo entre todos de lograr que La Vall sea visitada por la gente de fuera, no sólo por los hijos del pueblo que vienen cada verano, sino también por personas que aún no nos conocen, gente que ahora se acerca a la Comarca y pasa de largo. Si van a Calaceite, Valderrobres o La Fresneda ¿Por qué no paran en Valdeltormo? Eso debe cambiar, y sólo nosotros podemos hacerlo.
Es hora de que cambiemos la forma de hacer las cosas, que abramos la mente a las nuevas ideas, y sobre todo que los más jóvenes os impliquéis de verdad, vosotros debéis ser el motor del cambio que necesita Valdeltormo, para evitar que el pueblo se vaya apagando poco a poco.
Reflexionemos un momento sobre esta cuestión. En nuestra mano está que el nombre de Valdeltormo brille con fuerza. Nosotros tenemos que ser los primeros en creer que esto es posible y que nuestro pueblo tiene mucho que ofrecer.

Pero hoy, es momento para el disfrute, para compartir alegría y risas con nuestros seres queridos, para brindar porque un año más estamos aquí todos juntos celebrando el comienzo de las fiestas de Valdeltormo. Que no falte la felicidad en todas y cada una de las casas de la Vall en estos días, es lo que os deseo de corazón a todos los que estáis aquí. Y para todos los de las Peñas, que disfrutéis a tope de estos días. Felices Fiestas a todos.